Evangelio del día Jueves 17 de Mayo Evangelio 

Evangelio del día Jueves 17 de Mayo

Jueves de la séptima semana de Pascua.

Santo del día: San Pascual Bailón.

† Lectura del santo Evangelio según San Juan 17, 20-26. 

Jesús levantó los ojos al cielo y oró diciendo: 
“Padre santo, no ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí. 
Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. 
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno 
-yo en ellos y tú en mí- para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que tú me has enviado, y que yo los amé cómo tú me amaste. 
Padre, quiero que los que tú me diste estén conmigo donde yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creación del mundo. 
Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conocí, y ellos reconocieron que tú me enviaste. 
Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me amaste esté en ellos, y yo también esté en ellos”. 

Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor, Jesús.

 

Reflexión del Papa Francisco

¿Qué pide el Señor al Padre?: La unidad de la Iglesia: que la Iglesia sea una, que no haya divisiones, que no haya altercados. Para esto es necesaria la oración del Señor, porque la unidad en la Iglesia no es fácil.

He aquí la referencia a muchos que dicen estar en la Iglesia, pero están dentro sólo con un pie, mientras el otro queda fuera.

Para esta gente la Iglesia no es la casa propia. Se trata de personas que viven como arrendatarios, un poco aquí, un poco allá. Es más, hay algunos grupos que alquilan la Iglesia, pero no la consideran su casa. Entre estos, hay tres categorías:

1.- Los uniformistas

Son los que quieren que todos sean iguales en la Iglesia. Su estilo es uniformar todo: todos iguales. Están presentes desde el inicio, es decir, desde que el Espíritu Santo quiso hacer entrar en la Iglesia a los paganos…

Son cristianos rígidos, porque no tienen la libertad que da el Espíritu Santo. Y confunden lo que Jesús predicó en el Evangelio y su doctrina de igualdad, mientras que Jesús nunca quiso que su Iglesia fuera rígida.

Estos, por lo tanto, a causa de su actitud no entran en la Iglesia. Se dicen cristianos, se dicen católicos, pero su actitud rígida les aleja de la Iglesia.

2.- Los alternativistas

Estos son los que piensan: “Yo entro en la Iglesia, pero con esta idea, con esta ideología”. Ponen condiciones y así su pertenencia a la Iglesia es parcial.

También ellos tienen un pie fuera de la Iglesia; alquilan la Iglesia pero no la sienten propia; y también ellos están presentes desde el inicio de la predicación evangélica, como testimonian los gnósticos, que el apóstol Juan ataca muy fuerte: “Somos… sí, sí… somos católicos, pero con estas ideas”.

Estas personas buscan una alternativa, porque no comparten el sentir común de la Iglesia.

3.- Los ventajistas o especuladores

Son los que buscan ventajas. Ellos van a la Iglesia, pero para ventaja personal y acaban haciendo negocios en la Iglesia.

Son especuladores, presentes también ellos desde los inicios: como Simón el mago, Ananías y Safira, que se aprovechaban de la Iglesia para su beneficio…

Muchos personajes de este tipo se encuentren regularmente en las comunidades parroquiales o diocesanas, en las congregaciones religiosas, ocultándose bajo las apariencias de bienhechores de la Iglesia…

También ellos, naturalmente, no sienten a la Iglesia como madre.

Jesús dice que “la Iglesia no es rígida, es libre”. En la Iglesia hay tantos carismas, hay una gran diversidad de personas y de dones del Espíritu. Jesús dice: “en la Iglesia tú debes dar tu corazón al Evangelio”, a lo que el Señor enseñó, y no guardarte una alternativa.

El Señor nos dice: “si quieres entrar en la Iglesia, hazlo por amor, para dar todo, todo el corazón y no para hacer negocios en tu favor.

Todos estamos llamados a la docilidad al Espíritu Santo. Y es precisamente la virtud la que nos salvará de ser rígidos, de ser alternativistas y del ser ventajistas o especuladores en la Iglesia: la docilidad al Espíritu Santo, aquel que hace la Iglesia. (Homilía en Santa Marta, 05 de junio de 2014)

Oración de Sanación

Señor, gracias por tanto amor. Gracias por acogerme siempre que me siento afligido y lleno de cargas y preocupaciones. Eres mi gran alivio y consuelo.

Uno de tus deseos más profundos es que todos seamos uno cómo Tú y el Padre lo son. Quiero que llegue el día en que mi unión contigo sea perfecta.

Quiero esforzarme a diario en cumplir con mis propósitos de vida, asumiendo mi fe en todos mis ambientes y cumpliendo con tus mandatos de amor.

Abro mi espíritu a tu Palabra, la medito en lo profundo de mi corazón y así trazo la ruta de la paz y el perdón que debe regir a todo aquel que te ama.

Que cada una de mis acciones, grandes o pequeñas, sean reflejo de Ti. Que todo el que se encuentre conmigo pueda decir que Tú habitas en mi corazón.

Deseo, con el poder de tu Espíritu, hacer obras en tu Nombre que construyan una mejor sociedad, abierta a cumplir con amor todas tus promesas.

Te pido que aumentes mi fe, mi amor, ese amor que une a las personas, que acorta distancias, resta diferencias, rompe barreras y derriba los muros.

Derrama tu gracia en mi vida y ayúdame a comprender mis fragilidades para asumirlas y transformarlas siempre en oportunidades de crecimiento. Amén

Propósito para hoy

Haré hoy, o en esta semana, una visita de al menos 15 minutos, al Santísimo Sacramento y pediré por todas las necesidades de la Iglesia y por sus misioneros.

Frase de reflexión

“La Virgen María está siempre a nuestro lado, sobre todo cuando sentimos el peso de la vida con todos sus problemas”. Papa Francisco.

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