¿Cómo celebrar el Domingo de la Divina Misericordia? Editorial 

¿Cómo celebrar el Domingo de la Divina Misericordia?

La Fiesta de la Divina Misericordia.

Esta fiesta es para celebrar y proclamar la tierna misericordia de Dios, que esta disponible para todos los que se vuelven a El con confianza. Las compuertas de la Misericordia de Dios se abren. Dios, en Su gran misericordia nos da otra oportunidad para empezar de nuevo sin castigo temporal.

Para prepararnos para el domingo de la Divina Misericordia prometemos, por el sacramento de la reconciliación, fijar la vista en la misericordia de Dios, que es amor y que es más poderoso que el mal, el pecado y la muerte. Ofrecemos una confesión de corazón sin reservar nada y sin retener nada a Nuestro Señor.

INFOGRAFÍA: El significado de la imagen de la Divina Misericordia
Infografía realizada por ACI Prensa

La Novena de nueves días a la Divina Misericordia.

No es una novena para intenciones personales, pero es una oración por las necesidades de toda la iglesia y del mundo. Hacemos esta novena durante los nueves días antes del Domingo de la Divina Misericordia. La novena empieza el Viernes Santo.

Venerando la Imagen del Señor Misericordioso.

Un propósito de la Imagen es de recordarnos que nos hacemos imágenes de la misericordia de Dios, iconos vivos de misericordia.

Las tres de la tarde, la Hora de Misericordia.

A las tres es la hora de la muerte del Señor en la cruz. A las tres es una hora hermosa para rezar la Coronilla de la Divina Misericordia. La Coronilla es una oración sacerdotal de ofrecer nuestro Sumo Sacerdote, Jesús, al Padre – es la extensión del ofrecimiento de la Misa a cada momento.

Para beneficiarse de estos grandes regalos, tenemos que: seguir las condiciones de la devoción de la Divina Misericordia (confiar en la bondad de Dios y amar activamente a nuestro prójimo), estar en estado de Gracia Santificada (haber ido a la Santa Confesión) y dignamente recibir la Santa Comunión.

Podemos simplificar el mensaje de la Divina Misericordia en las Tres “S” de la Misericordia

  1. Solicite Su Misericordia
  2. Sea misericordioso
  3. Sin cesar confíe completamente en Cristo

Las devociones de la Divina Misericordia encuentran su propósito solo dentro del marco de las “Tres S” de la Misericordia.

Las devociones siempre se dirigen hacia la voluntad de Dios y no a la nuestra.

Las devociones, por supuesto, no son para sustituir las fuentes de Gracia (los Sacramentos de Bautismo, Reconciliación y la Eucaristía, que nos dan nueva vida y sustento). Las devociones son para fijar la vista en Jesús: Su misericordia, Su voluntad, Su gloria, y para atraernos a los Sacramentos.

Laus Deo
Alabado sea Dios.

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