Evangelio del día Miércoles 08 de Agosto Evangelio 

Evangelio del día Miércoles 08 de Agosto

Miércoles de la 18ª semana del Tiempo Ordinario.

 

† Lectura del santo Evangelio según San Mateo 15, 21-28:

En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.»
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando.»
Él les contestó: «Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel.»
Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: «Señor, socórreme.»
Él le contestó: «No está bien echar a los perros el pan de los hijos.»
Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos.»
Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.» En aquel momento quedó curada su hija.

Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor, Jesús.

 

Reflexión del Papa Francisco

Una mujer valiente, una cananea, o sea una pagana, pide a Jesús librar a su hija del demonio. Es una madre desesperada y una madre, ante la salud de un hijo, hace de todo. Jesús le explica que él ha venido antes por las ovejas de la casa de Israel, pero se lo explica con un lenguaje duro:

“Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros”.

Esta mujer, que ciertamente no había ido a la universidad, sabía cómo responder. Y responde, no con su inteligencia, sino con sus entrañas de madre, con su amor: “¡Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos!”.

Esta mujer no tuvo vergüenza y por su fe Jesús le hizo el milagro: Se expuso con el riesgo de hacer un papelón, pero insistió, y pasando del paganismo y de la idolatría encontró la salud para su hija y encontró para ella al Dios viviente.

He aquí el camino de una persona de buena voluntad, que busca a Dios y lo encuentra. El Señor la bendice.

¡Cuánta gente hace este camino y el Señor la espera! Pero es el mismo Espíritu Santo que los lleva adelante para realizar este camino.

Cada día en la Iglesia del Señor hay personas que realizan este camino, silenciosamente, para encontrar al Señor, porque se dejan llevar adelante por el Espíritu Santo

Pero existe también el camino contrario, aquel de Salomón. Salomón era el hombre más sabio de la tierra, había recibido de Dios grandes bendiciones, tenía una fama universal, todo el poder, era un creyente en Dios, pero ¿qué pasó?.

Le gustaban las mujeres y tenía muchas concubinas paganas que le hicieron desviar el corazón para seguir a otros dioses… Su corazón se debilitó, se debilitó y así perdió la fe…

El hombre más sabio del mundo se dejó llevar por un amor indiscreto, sin discreción; se dejó llevar por sus pasiones…

Salomón era pecador, como su padre David. Pero luego continuó y de pecador se convirtió en corrupto. Su corazón era corrupto, por esta idolatría. Su padre era pecador, pero el Señor le había perdonado todos los pecados, porque él era humilde y pedía perdón.

Salomón, en cambio, era tan sabio, pero la vanidad y sus pasiones lo llevaron a la corrupción. Es precisamente en el corazón, donde se pierde la fe…

[…] Recorramos el camino de aquella mujer cananea, de aquella mujer pagana, acogiendo la Palabra de Dios, que ha sido plantada en nosotros y que nos llevará a la salvación.

Que la Palabra de Dios, poderosa, nos custodie en este camino y no permita que terminemos en la corrupción y ésta nos lleve a la idolatría”. (Reflexión antes del rezo del Ángelus, 13 de febrero de 2014)

Oración de sanación

Mi Señor, gracias por entrar en mi vida y mostrarme el camino para ser feliz. De Ti provienen las fuerzas y el amor que me impulsa a seguir adelante

Creo en Ti; pero aumenta mi fe. Hazme vivir con seguridad en el corazón. Quiero confiar ciegamente en tu gracia que me aparta del miedo y del dolor.

Quiero tener una fe tan poderosa que sea capaz de arrancarte milagros de amor. Ven y deja caer tu compasión sobre mi vida y la de los míos.

Ayuda a sanar las heridas de mi corazón, dame esperanzas en medio de la adversidad, fortaleza en medio de la prueba y líbrame de toda atadura.

Tú invitación es a no desistir, a invocar tu auxilio, a que nunca me desespere por dura que sea la batalla, pues Tú jamás apartas tu mirada de tus hijos.

Te pido perdón por las veces en que creí merecerlo todo y no aceptar el sufrimiento con valentía. Dame hambre y sed y de Ti, renueva mis ánimos.

Perdona mi debilidad, mira siempre este humilde corazón mío que ansía con gran ardor contar siempre con tu presencia y tu bendición.

Sé que Tú estarás a mi lado siempre dispuesto a acompañarme y alcanzar mi proyecto de vida de acuerdo a tu salvación. Amén

Propósito para hoy

Por amor a Dios, hoy voy a tener un momento de oración pidiendo por todas esas personas que viven atados a sus trabajos y se olvidan de sus familias.

Frase de reflexión

“Pidamos por la paz, y busquemos construirla, comenzando desde casa”. Papa Francisco.

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